Destino
La necesaria leña. El necesario
fuego, la necesaria constelación
de mi ser, aún no descubierta;
la necesaria pasión de amar
sin importar ser amado
ni destruido.
Necesidades que provocaron
que mi ganancia justa y necesaria
fuese garantizada con un certificado
de depósito en la más alta
y lejana financiera
de las galaxias infinitas.
Villa Fontana 1998
