De que te sirve
"Ningún hombre permanece en la opulencia, sino que muere lo mismo que los animales: este es el destino de los que tienen riquezas, y el final de la gente insaciable" Salmo 49 (48), 13-14
De qué te sirve la lluvia
de oro que te visita
y hace madurar el fruto
del huerto que alegre cultivas,
si desconoces la mano
que tales dones te envía.
De que te sirve la nube
deshecha en limpios cristales
que da canción a tu fuente
y brisa a tus palmeras,
si muere de sed tu alma cautiva
en el lazo de una ramera.
De qué te sirve la noche
cuajada de pedrería
si es mirada de los cielos
que nunca del pobre olvidan
si para ti tal mirada
es inconsciente y fría.
De qué te sirve el pan blanco
que nunca falta en tu mesa
y el vaso que cual topacios
liquidados centellea,
si está el pobre desvalido
muriendo de hambre a tu puerta.
De nada te sirve morir
y haber hecho tanto si tan poco diste
cuando nunca nada tuviste.
Es como cuando a diario
a los muertos ves caminar
y a los vivos los ves morir
porque nunca dieron
lo que jamás poseyeron.
Dios mío, qué solos
se quedan los muertos.
Septiembre 2000
