La Leyenda de Los Sueños - Lolo Morales

October 16, 2007

De que te sirve

 

"Ningún hombre permanece en la opulencia, sino que muere lo mismo que los animales: este es el destino de los que tienen riquezas, y el final de la gente insaciable" Salmo 49 (48), 13-14

 De qué te sirve la lluvia
de oro que te visita
y hace madurar el fruto 
del huerto que alegre cultivas,
si desconoces la mano
que tales dones te envía.

De que te sirve la nube
deshecha en limpios cristales
que da canción a tu fuente
y brisa a tus palmeras,
si muere de sed tu alma cautiva
en el lazo de una ramera.

De qué te sirve la noche
 cuajada de pedrería
si es mirada de los cielos
que nunca del pobre olvidan
si para ti tal mirada
es inconsciente y fría.

De qué te sirve el pan blanco
que nunca falta en tu mesa
y el vaso que cual topacios
liquidados centellea,
si está el pobre desvalido
muriendo de hambre a tu puerta.

De nada te sirve morir
y haber hecho tanto si tan poco diste
cuando nunca nada tuviste.

 Es como cuando a diario
a los muertos ves caminar
y a los vivos los ves morir
porque nunca dieron
lo que jamás poseyeron.

Dios mío, qué solos
se quedan los muertos. 

Septiembre 2000 

El Muro

 

Alzó la adiposa mano
el gamonal y al sur
se levantó el muro.

 Como las cámaras de Atahualpa,
así tenían que llenarse de oro,
alcohol y putas la suite
presidencial.

 Volvió a la patria el derecho
de pernada y la deshonra.

 Repartiéronse generosamente
el oro, los tours a Europa
y echaron a suertes el decoro
de la ropa humilde de la mujer
del mandador.

 Los carteles del arroz y de la luz
y los dolores del pueblo se propagaron
Todo era un misterio y un esperar
desesperado; en cualquier noche
te puede visitar la policía secreta
o el cobrador de impuestos.

 El miserable, ese ya nada tiene
y con un angustioso grito impaciente
espera la presencia de la muerte.

 1988

 

Te encontré

 

En el rayo misterioso
en el azul de mi ventana
en el silencio de la noche
en el grito de una estrella
en lo tibio de tu aliento
en la radiación de tu espíritu.

 Te encontré cabalgando
en las alas del amor.

2000

Me gocé

 

Me gocé
con tu prístino canto,
con tu poema de santa,
con tu cuento de querube,
con tu oración de Magdalena;
como cuando la lluvia cae en mis ojos,
como cuando la madrugada canta conciertos,
como cuando la noche enseña sus diamantes.

 
Así es,
así será cada vez que la alondra cante
en cada mañana,
en cada ventana,
en cada noche
a cada instante.

2000

Hembra americana

 

Amor indio,
pitahaya jugosa.

 Ambrosía emplumada,
guitarra perfecta.

 Cintura estrellada,
párpado dormido.

 Pan de rosas.
refugio de mi polen.

 Serpiente jadeante,
manantial de miel.

 Luz broceada,
geometría de Dios.

 Libro sagrado,
de principio a fin.

 Campana que dobla,
Ángelus.

 Cordillera interminable,
de apetitosas colinas.

 Cabellera huracanada,
fruto prohibido.

 Llévame en tus alas,
al confín del universo.

 Déjame colgarme,
de tu dicha,
ancha y profunda,
como el mar.

1988

Romance con mar y sol

Mar ebrio
sol que me quema
galaxia profunda
misterios
trastornado huracán
emociones indescifrables
eres así
amada mía.

 Te levantas con el amanecer
a conquistar tu mundo
y al apagarse el sol, reposas
como diosa satisfecha
después de haber alumbrado
una noche luminosa de estrellas.

 Por tu enigma alucinante
pude entonar este canto.

 1998






















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