Del Amor
El amor celeste
rico es
desprovisto de celos.
Como bálsamo del espíritu
y afinidad profunda que sumerge el alma
en mares de alegría
y la refresca en ríos de goce
con hambre de afecto y delicadeza
que cuando se satisface
llena el alma de piedad y riqueza.
Esperanza que crece sin agitarse el alma
y que transforma la tierra en edén bíblico
y la vida dura en un dulce y hermoso sueño.
El que conoce el amor,
camina en las calles alimentándose
con la belleza de la vida
en las apariencias de la gente común
y en el movimiento creador de los obreros.
Nada puede ser tan amargo
que una negra noche de tristeza
ni tan hermoso
que un instante de amor verdadero.
Tomado de gueguense mío y Otros Versos 1988
